Liderazgo sostenible: cómo cuidarte para ser mejor líder

4 Apr ‘23
5 min
Rendimiento laboral
Lisanne van Marrewijk
Gecontroleerd door Psicólogo/a Britt Slief
Como líder o CEO, dedicas mucho tiempo a cuidar de otras personas, pero ¿quién cuida de ti? Te contamos cómo priorizarte (eso te convertirá en mejor líder).
Como líder, es natural estar siempre pensando en los demás: si tu equipo va bien, si trabajan de manera eficaz y a qué retos pueden enfrentarse. Pero ¿cuántas veces te paras a pensar en tus propias necesidades?

 

Un buen líder entiende que el autocuidado es esencial. Para apoyar e inspirar a otros tienes que sentirte lo mejor posible. A continuación, te contamos cómo convertirte en tu mayor prioridad.

 

Tómate en serio el autocuidado

 

Por desgracia, muchas personas no aprecian la importancia del autocuidado. Puede que sea por la presión del trabajo, porque no se dan cuenta de su importancia o, simplemente, porque no saben por dónde empezar.

 

En el trabajo, el autocuidado suele adquirir un papel secundario en comparación con otras tareas y responsabilidades. Y aunque lo practiquemos, siempre parece que hay algo más importante.

 

Sin embargo, un estudio de la Universidad de Bremen, en Alemania, demuestra que el autocuidado es un factor fundamental para un liderazgo sostenible y sano. Al cuidarte, consigues la energía y el descanso necesarios para apoyar a tu equipo, además de dar ejemplo a otras personas de la empresa. Cuando los líderes priorizan el autocuidado, están animando a que los demás también lo practiquen.

 

Es decir, como líder, tu comportamiento influye sobre el resto de la organización. 

Tu actitud les contagia e inspira.

 

Liderazgo y salud mental

 

El trabajo puede ser bueno para nuestra salud mental. Nos da un propósito y unos objetivos, y hace que establezcamos relaciones sólidas con las demás personas. No obstante, hay muchas situaciones en las que el trabajo tiene un efecto adverso en nuestro bienestar. El estrés, la incapacidad de desconectar después de la jornada laboral y la sensación de inseguridad en el lugar de trabajo son solo algunos ejemplos.

Una encuesta estadounidense sobre salud mental en el trabajo descubrió que en torno al 80 % de empleados consideraban que al menos un factor laboral había tenido un impacto negativo sobre su salud mental durante el año previo. Las posibles consecuencias son el absentismo y las renuncias voluntarias.

 

Como líder, es tu responsabilidad crear las condiciones adecuadas para tu equipo. Debes encontrar el equilibrio que funcione para ti y proveerte de los apoyos que te hagan falta.

 

No hace falta que finjas estar bien

 

En un mundo en el que aproximadamente una de cada seis personas se enfrentan a retos de salud mental (según la OECD), es completamente normal no sentirse genial todos los días, ser productivos o estar siempre a tope en el trabajo. 

 

Esto les ocurre tanto a los líderes como a los directores ejecutivos. No obstante, muchos líderes sienten que no pueden mostrar vulnerabilidad en el trabajo por miedo a que no les tomen en serio.

 

Pero, en realidad, hablar con sinceridad de tus dudas y preocupaciones te fortalece como líder. Los estudios de Nassir Ghaemi, profesor de psiquiatría, demuestran que los retos de salud mental pueden potenciar estas cuatro cualidades humanas: 

 

  • Realismo
  • Resiliencia
  • Empatía
  • Creatividad

 

Aun en tu papel de líder, no siempre tienes que tener respuesta para todo. Si compartes lo que te ocurre, animarás a que otras personas hagan lo mismo. Y eso es importante, porque es precisamente esa honestidad lo que crea un entorno laboral psicológicamente seguro en el que las personas pueden desarrollarse y sentirse a gusto.

 

El autocuidado es esencial para un buen liderazgo

 

El autocuidado es esencial para un liderazgo sostenible. Puede ayudarte a:

 

  1. Pensar más claramente y ver las situaciones de manera realista
  2. Poner límites y gestionar expectativas
  3. Aumentar tu confianza y tu sentido de valía personales 
  4. Manejar mejor las situaciones estresantes o complejas
  5. Tener mayor productividad y centrarte más (atender tus propias necesidades tiene un efecto positivo sobre tu concentración)

 

Concentrarte en tu liderazgo personal te ayuda a sentar las bases del liderazgo que ejerces sobre los demás. 

 

¿Cómo conseguir ese equilibrio?

 

Entonces, ¿cómo puedes priorizar tu propia salud mental y afianzar tu liderazgo personal?

 

  1. Aprende a reconocer tus límites (y acéptalos)

 

En calidad de líder también tienes límites físicos y mentales, como todo el mundo. Esos momentos en que estás tan hasta arriba que cualquier cosa puede hacer que te desbordes.

 

Por eso, es importante reconocer tus propios límites y aceptarlos. Cuando no puedas más y te des cuenta de que ya no estás actuando con paz y confianza, es momento de hacer una pausa. Recuerda actuar antes de llegar a ese punto.

 

  1. No lo hagas sin ayuda (pídela)

 

Sea cual sea la situación, no tienes que enfrentarte a ella sin ayuda. Puedes pedir a los que te rodean que te apoyen.

 

Como líder, puede ayudarte compartir tus pensamientos e ideas con alguien que desempeñe tu mismo puesto. Entre compañeros de trabajo podéis ayudaros mutuamente a enfrentaros a los retos. 

 

Además, no olvides expresar tus sentimientos a tu equipo, pues eso ayuda a que los demás te entiendan y te libera de una carga mental. 

 

  1. Sé consciente de que eres un ejemplo para los demás

 

Lo que haces tiene un impacto en el resto de tu equipo (y, probablemente, en otras personas que te rodean). Sé consciente de que el autocuidado es lo que el mundo necesita ahora mismo y que puede ayudar a que las personas tomen decisiones beneficiosas.

 

  1. Descubre qué actividades de autocuidado te hacen feliz

 

Hay personas a las que les gusta el yoga o la meditación, mientras que otras consiguen el mismo efecto mediante el boxeo o escuchando música. 

 

El autocuidado puede tener diferentes formas según la persona. Solo tú sabes lo que significa para ti. Investiga y descubre lo que te relaja y te ayuda a descansar.

 

¿Necesitas más ideas? 9 pasos prácticos para cuidar de tu salud mental.

 

  1. Descubre lo que no te deja avanzar

 

Es probable que haya cosas que te impidan tomarte tiempo para ti. Puede que sea una lista de tareas, planes con otras personas o las labores del hogar. Siempre hay una excusa.

 

Descubre lo que no te deja avanzar e intenta darle la vuelta a la tortilla. ¿Cómo puedes eliminar algunos de estos obstáculos y dedicarte más tiempo? Valora incorporar nuevos hábitos a tu rutina diaria (lleva tiempo pero, créenos, se va haciendo más fácil poco a poco).

 

También puedes dedicar algo de atención a tu autocuidado en el trabajo. Por ejemplo, haciendo una sesión de mindfulness con tu equipo. No solo te ayudará a ti, sino que es una excelente manera de estrechar lazos con tus compañeros.

 

Y recuerda: si sientes que no tienes tiempo para ti, este es el mejor momento para centrarte en tu autocuidado.

 

Como dice un consejo budista: «Debes meditar veinte minutos al día. A menos que estés muy ocupado: entonces, que sea una hora».