La salud mental en consultoría: cómo cuidar de tus empleados

23 Mar ‘23
5 min
Rendimiento laboral
Redacción OpenUp
Gecontroleerd door Psicólogo/a Clara Isabell Slawik
Trabajar en una consultoría puede impulsar tu carrera, ya que te aporta experiencia, te permite progresar rápido, establecer una buena red de contactos y aprender a moverte en la industria. Pero por otro lado, también suele conllevar una carga de trabajo considerable, plazos de entrega exigentes y largas jornadas laborales. 

 

Como profesional o manager de recursos humanos, ¿cómo puedes cuidar de la salud mental de tus compañeros de trabajo en un entorno tan centrado en el rendimiento?

 

 

Salud mental y consultoría

 

Las empresas de consultoría atraen a personas ambiciosas y motivadas. Personas que disfrutan trabajando en un entorno dinámico, que quieren progresar rápido y desarrollar al máximo su potencial. 

 

El problema es que en los entornos de trabajo en los que lo fundamental es el rendimiento es frecuente dar prioridad al trabajo y a los resultados en detrimento del bienestar mental y físico. 

 

Como consecuencia, las personas se exceden en sus responsabilidades, hacen más de lo necesario y trabajan muchas horas sin cuidarse. Y eso viene acompañado de estrés psicológico, agotamiento y la dificultad para tomar decisiones, por pequeñas que sean. A la larga, eso provoca absentismo y una alta tasa de reemplazo, lo cuál no es bueno para nadie.

 

 

El 90 % de las personas creen que sincerarse sobre las dificultades que tienen con su salud mental perjudicará su carrera. 

 

 

Del rendimiento a las personas como motivación principal

 

Las estructuras jerárquicas y los sistemas up or out que emplean las consultoras (o asciendes o te echan), suelen descuidar la salud mental. Y esto tiene que cambiar. Porque tener ambición, trabajar duro y rendir no tiene por qué provocar estrés, fatiga laboral y absentismo.

 

No es que las personas que desarrollen al máximo su potencial tengan que relajarse o cambiar sus objetivos, ni siquiera que como empresa no podáis centraros en vuestras metas y en obtener buenos resultados. Lo importante es que como profesional de los recursos humanos analices la cultura y el liderazgo de vuestra organización.

 

Además de en los resultados, ¿poneis énfasis en el aspecto humano del trabajo? ¿Los empleados pueden hablar abiertamente de sus retos en el trabajo? ¿Tienen la sensación de estar seguros psicológicamente dentro de sus equipos y de la empresa en general? 

 

 

Cómo apoyar a tus empleados

 

Un entorno centrado en el rendimiento es un entorno en el que la carga de trabajo es alta y se espera que los empleados le dediquen gran cantidad de tiempo y energía. Esto no tiene visos de cambiar, y no es el problema. 

 

Lo importante es que, para afrontar esta situación, proporciones a tus empleados las herramientas correctas dentro de los marcos de trabajo de la empresa para gestionar esa carga de trabajo y la presión que genera. De esa forma, crearás una cultura en la que las personas sentirán que pueden hablar abiertamente de sus dificultades y ser honestas si las cosas no van bien.

 

Lo conseguirás mejorando la cultura de empresa y animando a los líderes a que se centren en la salud mental de los empleados.

 

La psicóloga Clara Isabell Slawik te da los siguientes consejos:

 

  1. Crea una cultural laboral abierta

Lo sano es tener una cultura del bienestar en la empresa en que las personas sientan que pueden hablar abiertamente de sus sentimientos y de sus dificultades. Esa cultura ayuda a que las personas se sientan bien y, por eso, tengan más probabilidades de querer quedarse en la empresa a largo plazo. 

 

En una cultura de empresa honesta, las personas se sienten libres de ser ellas mismas y de sincerarse sobre aquellas cosas que les preocupan. Y eso es especialmente importante porque esa honestidad garantiza una confianza y un entendimiento mutuos.

 

Para construir una cultura de empresa honesta, es importante que entiendas y valides cómo se sienten tus empleados y lo que necesitan (por ejemplo, que los aprecien y los escuchen). 

 

Otro ejemplo: es normal sentir estrés en el trabajo. Pero reconocer esa realidad y preguntar proactivamente a los empleados cómo puedes ayudarlos cambia las cosas por completo y tiene un efecto positivo en ellos. 

 

Para poder realmente incorporar la salud mental a la cultura de empresa, necesitas sacar el tema de manera regular y proactiva. Hablar una vez de ello no es suficiente. Si preguntas a menudo, ofreces las herramientas y soluciones adecuadas y organizas eventos de formación que les inspiren, demostrarás a los empleados que la empresa está comprometida con dar prioridad a su salud.

 

Acostúmbrate a hablar de la salud mental, aunque al principio te resulte algo incómodo. Para que las personas sientan que pueden ser sinceras hace falta tiempo y mucha confianza. Lo mismo ocurre cuando se quiere desarrollar una cultura psicológicamente segura: lleva tiempo que los empleados sientan su impacto, que confíen y que se sientan parte de ella. Si conviertes las conversaciones sobre la salud mental en un hábito, lo demás vendrá por sí solo.

 

Lee más: Cómo fomentar una cultura del bienestar en la empresa

 

 

  1. Haz que los directores den buen ejemplo

Si queréis promover una cultura de empresa abierta y sana, los directores y los supervisores deben liderarla. 

 

¿Cómo pueden hacerlo? Sirviendo de ejemplo a la hora de promover esas acciones. De esa forma, crearán confianza en el equipo, aumentarán la productividad y la participación colectiva, y promoverán una cultura positiva. Dar buen ejemplo siempre tiene un efecto positivo.

 

Por eso, debes animar al equipo directivo a que hablen regularmente de la carga de trabajo y de la salud mental, además de descansar, poner límites y priorizar su propia salud mental.

 

Al predicar con el ejemplo y hablar sinceramente de la salud mental (ya sea en conversaciones individuales o en reuniones de equipo), el tema se hace más accesible y a las personas les resulta más cómodo hablar de ello.

 

De esa manera, se propicia una conversación que a menudo se obvia y se consigue que los empleados sientan que pueden tomarse una pausa para cuidarse. 

 

Porque, si nadie habla de la salud mental y de sus retos, todo el mundo tiene la impresión de que son los únicos que tienen dificultades, a pesar de que en realidad estas afectan a todas las personas y de que a menudo podemos identificarnos con cómo se sienten los demás. 

 

Lee más:  Cómo animar a los directivos a crear una cultura de empresa abierta: 7 consejos de RH

 

  1. Proporciona los apoyos adecuados

Por desgracia, cuando estábamos en edad escolar no nos dieron clases de resiliencia y de gestión del estrés. Por eso, tenemos que intentar enseñarnos a nosotros mismos a la vez que gestionamos nuestras vidas  ajetreadas.

Como empresa, podéis desempeñar un papel importante en esto. Ofrece a tus empleados las herramientas apropiadas para desarrollar la resiliencia mental y la autoconfianza, y apórtales formas de gestionar el estrés.

 

Puedes hacerlo de muchas formas distintas, entre ellas: ofrecer formación en la oficina, sesiones de coaching con psicólogos o mindfulness en el trabajo. No hay una única solución y no hace falta que la haya: lo importante es que las personas se sientan apoyadas y tengan la oportunidad de trabajar en su salud mental cuando lo necesiten.

 

  1. Cuidad los unos de los otros

En el departamento de recursos humanos no siempre sabéis lo que está ocurriendo en otros equipos. A menudo, solo veis la punta del iceberg. Y, aunque quisierais, no tenéis ni el tiempo ni los recursos necesarios para cuidar de cada empleado de manera individual. Por suerte, no hace falta que lo hagas si tus compañeros de trabajo saben cómo cuidar unos de otros, es decir, reconocer que alguien no está bien y apoyarlo.

 

Además, el sentido de comunidad también es un aspecto importante de una cultura de empresa sana y positiva. Los empleados a veces no sienten que tengan confianza unos con otros, y por eso no son tan abiertos como les gustaría. Ofrece formación en salud mental para que los compañeros de trabajo sean conscientes de las dificultades que otros pueden sufrir, o nombra representantes o embajadores de salud mental que presten especial atención a estos temas.

 

  1. Habla de ello a menudo 

En las grandes empresas suele haber recursos disponibles para la salud mental de los empleados, lo malo es que no siempre se conocen.

Por eso, es necesario que hables a tus compañeros de trabajo sobre la salud mental con frecuencia y que les informes acerca de las herramientas y de los servicios disponibles en la empresa. De esta forma, te asegurarás de que tengan presente el tema y de que conozcan los recursos a su alcance, y promoverás la honestidad en materia de salud mental.

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