Cómo fomentar una cultura del bienestar en la empresa

6 Feb ‘23
3 min
Rendimiento laboral
Redacción OpenUp
Gecontroleerd door Psicólogo/a Lili Thoelen
work culture and mental wellbeing

A lo largo de nuestra vida pasamos de media más de 80.000 horas en el trabajo. Por eso, vale la pena preguntarnos: ¿cómo nos aseguramos de dedicar esas horas a una empresa cuya cultura laboral nos apoye y nos motive? Fomentar una cultura de bienestar en la empresa debe ser una prioridad.

 

Las actitudes y los comportamientos, además del ambiente general en el lugar de trabajo, influyen en gran medida en la salud mental de las personas. Una mala salud mental puede afectar al éxito y a la productividad de tu empresa u organización.

 

En este artículo hablamos de la conexión entre la cultura de la empresa y la salud mental de tus empleados, y damos algunas pautas para fomentar una cultura que promueva y priorice la salud mental.

 

¿Qué conecta al trabajo con la salud mental?

 

 El bienestar es un concepto multidimensional. Describe el estado de la salud física y mental de una persona. También se refiere a todo lo que aporta un propósito a la persona y le hace sentir valorada. Por tanto, y puesto que el trabajo es una parte integral de la vida de la mayoría de las personas, también es un elemento importante del bienestar.

 

 Pero ¿qué viene antes, el bienestar vital o el laboral? Hay estudios que han demostrado que la satisfacción laboral, el propósito y las relaciones sociales en el trabajo influyen en nuestra felicidad fuera de él. Pero lo contrario también es cierto. La felicidad, el sentido de propósito y la salud mental influyen en nuestro bienestar laboral.

 

 Se trata, por tanto, de una relación recíproca. Por eso, no solo es importante cuidar el bienestar de los empleados mientras están en el trabajo, sino también apoyar su salud mental fuera de él.

 

 Cuando las personas son felices en su vida personal, gestionan mejor el estrés y las dificultades. Las emociones positivas que experimentan influyen en su percepción del entorno y de las situaciones y en sus interacciones con los demás, pues son capaces de ver el lado bueno de las cosas. 

 

 De igual manera, ser feliz en tu trabajo tiene un efecto positivo sobre otras áreas de tu vida. Cuando las condiciones laborales son buenas, el trabajo incluso puede proteger la salud mental de las personas, puesto que les proporciona:

  • Ingresos y estabilidad económica
  • Sentido del propósito y del logro
  • Oportunidades de conectar con otras personas y de formar parte de una comunidad
  • Estructura y rutina

 

Por otra parte, cuando las personas tienen una mala salud mental (por ejemplo, sufren depresión o ansiedad), esta influye negativamente en su satisfacción y en su implicación en el trabajo: si tienen menos motivación, disfrutan menos del trabajo y sus resultados son de menor calidad.

 

¿Qué condiciones contribuyen al bienestar en el lugar de trabajo?

 

 Según el profesor de psicología Peter Warr, existen 12 «vitaminas» que contribuyen al bienestar en el lugar de trabajo:

  • Tener control (o autonomía) sobre las actividades
  • Ser capaz de utilizar las habilidades individuales
  • Tener objetivos y ser capaz de alcanzarlos
  • Variedad
  • Claridad acerca del trabajo
  • Relaciones interpersonales
  • Ingresos
  • Seguridad física
  • Sentido de comunidad
  • Jefes que apoyan a los empleados
  • Oportunidades
  • Igualdad e inclusividad

¿Cuáles son los riesgos asociados a la salud mental en el trabajo?

 

Las condiciones del lugar de trabajo pueden influir de manera significativa en el bienestar de las personas, y existen distintas circunstancias que pueden contribuir a que los empleados desarrollen una mala salud mental, por ejemplo, cuando han de enfrentarse a la discriminación, la exclusión, el acoso o la violencia.

 

No obstante, las dificultades pueden ser más sutiles, como: falta de claridad sobre el puesto, falta de control sobre el volumen del trabajo y las actividades, sensación de agobio y de carecer de apoyos, y ausencia de oportunidades de desarrollo laboral.

 

El síndrome de fatiga laboral es otro problema creciente: el 43 % de los trabajadores de España dicen tener sensación de agotamiento, lo que a su vez provoca un aumento de la media de bajas por enfermedad y del absentismo laboral, y reduce la productividad. Las causas incluyen el exceso de volumen de trabajo, la falta de sentido del control y del logro, la discriminación y la falta de apoyos.

 

Por último, la manera en que el trabajo afecta a la persona depende también de su personalidad y de los niveles de estrés generales fuera del trabajo, factores que hay que tener en cuenta cuando se desarrollan las políticas de bienestar.

 

Por tanto, crear un lugar de trabajo que fomente y promueva el bienestar requiere equilibrio e individualidad. Las personas necesitan sentirse escuchadas y entendidas de manera individual; quieren enfrentarse a retos y sentirse valoradas, pero a la vez mantener el control y no sentirse sobrepasadas. En la siguiente sección, explicaremos cómo crear una cultura laboral saludable.

 

¿Qué pueden hacer las organizaciones para fomentar una cultura que promueva el bienestar y la salud mental?

 

Que una empresa juzgue que la salud mental de sus empleados es esencial es un buen comienzo para crear una cultura de empresa positiva. Las personas deben sentirse escuchadas y ser capaces de comunicarse abiertamente acerca de su salud mental, sin preocuparse de ser juzgadas o criticadas.

 

La clave es garantizar que el comportamiento y las respuestas de la organización respondan a la idea de que la salud mental es una prioridad: dicho de otro modo, no debe quedarse en meras palabras, sino aplicarse mediante una actitud genuina y centrada en la práctica. A continuación, compartimos algunos consejos para garantizar que tu cultura de empresa promueva la salud mental:

 

 Reducción del estigma

 

Aunque ha habido muchos avances a la hora de romper con el estigma en torno a la salud mental y muchas organizaciones aspiran a convertir la salud mental en una prioridad, aún queda mucho camino por recorrer.

 

Reducir el estigma supone educar a los trabajadores acerca de la salud mental, facilitar que las conversaciones sobre el tema sean honestas, apoyar a aquellos que tengan dificultades y eliminar la discriminación. Puede conseguirse haciendo que la formación sobre salud mental sea obligatoria, proporcionando terapia y otros tipos de apoyo a los empleados e implementando las políticas que correspondan.

 

Políticas

 

Las política de igualdad y diversidad y de salud mental deben adecuarse a las líneas de actuación actuales. El equipo responsable debe aplicar las políticas y procedimientos de manera consistente y mantenerse al tanto de las leyes y normativas vigentes. Todos los empleados deben conocer esas políticas y asistir a formación sobre ellas si es necesario.

 

De esa forma, todas las personas sabrán lo que se espera de ellas y lo que ellas pueden esperar de la empresa. Debe haber un procedimiento claro para que los empleados puedan pedir ayuda con su salud mental si la necesitan.

 

Dirección y liderazgo

 

La actitud y el comportamiento de los líderes de la empresa sirven de ejemplo al resto de los empleados. Por tanto, la dirección debe promover un enfoque centrado en el bienestar y en el apoyo a los empleados.

 

«También es importante poner énfasis en el “modelado”, dice el psicólogo Paul Hessels. Si la organización insiste en que no es normal trabajar horas extra (se supone que esta es la norma) pero el jefe manda correos electrónicos a última hora de la tarde (la gente percibe algo distinto), lo más seguro es que los empleados sigan su ejemplo y se sientan obligados a responder a esos correos o a trabajar hasta tarde».

 

Por eso, es esencial que los managers reciban formación para saber reconocer el estrés mental y la fatiga laboral, y gestionarlos de manera efectiva. Es necesario hacer ajustes razonables para aquellas personas que tengan dificultades relacionadas con su salud mental y apoyar adecuadamente a las que se reincorporen tras una baja por enfermedad.

 

Comunicación 

 

Crear un ambiente que promueva la comunicación honesta y la escucha activa, proporciona un entorno psicológicamente seguro y es un buen comienzo para fomentar una cultura del bienestar en la empresa.

 

Un entorno seguro implica sentir que se puede hablar abiertamente de los sentimientos, preguntas, errores y preocupaciones relacionadas con la salud mental, y que se mantendrá la confidencialidad. Los empleados no deben preocuparse o avergonzarse de compartirlo con los demás si se sienten sobrepasados, estresados o quemados.

 

«Haz una reunión de seguimiento exclusivamente centrada en cómo está el empleado», sugiere Paul. «Es fácil usar los 30-60 minutos de la reunión para hablar de cosas relacionadas con el trabajo, sobre lo que hace la persona. Sobre todo cuando queda mucho por hacer. Pero intenta enfatizar que este momento es SOLO para hablar de cómo está la persona. De esa forma, tendrás espacio para hablar de su bienestar. Además, es mucho más agradable que decir simplemente “¿Qué tal, bien? Pues repasemos los proyectos que tienes entre manos”».

 

Enfoque centrado en las personas

 

Todas las personas son diferentes, por lo que hay que tratarlas como tal. Las reuniones individuales y las de seguimiento permiten que los empleados expresen sus preocupaciones y que se consigan soluciones dinámicas. La supervisión también es una parte de ello. Los managers y los empleados deben establecer sus prioridades y sacar provecho de esa supervisión, haciendo un seguimiento posterior de cualquier preocupación que se haya expresado en la reunión.

 

Promoción del descanso

 

Algunas personas creen que descansar es una pérdida de tiempo. Pero cada vez más estudios demuestran justo lo contrario: tomarse días de descanso y vacaciones reduce el estrés, la fatiga laboral y las ausencias por enfermedad, y mejora la productividad y la calidad del trabajo.

 

Un empleado que se toma en serio el bienestar de sus empleados y quiere que estos trabajen lo mejor posible se asegura de que descansen. Algunas de las maneras de conseguirlo es proporcionarles una sala de descanso funcional y relajante, dar por hecho que todas las personas utilizarán sus vacaciones anuales y que limitarán sus horas extra, y poner a su disposición instalaciones deportivas y/o una sala silenciosa.

 

Conclusiones y recursos

 

La cultura de empresa tiene la capacidad de influir en que las personas se sientan satisfechas con su trabajo. Esto sucede cuando las relaciones son auténticas y dan respaldo a las personas, cuando estas perciben valor, responsabilidad y autonomía, y cuando se promueve la comunicación abierta y el liderazgo fuerte. También es imperativo que cualquier estigma se aborde de inmediato y que haya una estructura de apoyo clara y adecuada.

 

Asegurarse de que el bienestar sea una prioridad y de que se promueva de igual manera en toda la organización no siempre es fácil. Por eso, ¡te ofrecemos ayuda! 

 

En OpenUp trabajamos para fomentar y desarrollar una cultura de bienestar en la empresa, además de ayudaros a evaluar de manera efectiva los progresos y aumentar la productividad. También proporcionamos acceso ilimitado a sesiones individuales con nuestros psicólogos. Haz clic aquí para saber más. 

 

Algunos recursos útiles para empresas españolas:

 

  •  La Confederación SALUD MENTAL España tiene en su página web una guía descargable sobre buenas prácticas para la salud mental y el bienestar en el trabajo

  • Informe de la Unión General de Trabajadores sobre la salud mental en el trabajo

  • Página web del Ministerio de Igualdad del Gobierno de España, con información acerca de las distintas divisiones que se ocupan de la igualdad y de la diversidad