Lo que necesitas (y lo que no) en una relación amorosa

2 May ‘22
6 min
Relaciones personales sanas
Redacción OpenUp
Relationship needs: a couple dances together
En una relación ambas personas tienen distintos deseos y necesidades. Pensar bien en lo que necesitas y en lo que quieres (y hablar de ello) es clave para conectar en profundidad y mantener una relación sana. 

 

Ya sea seguridad, apoyo, atención, confianza… Es importante que entiendas bien lo que necesitas y lo que quieres de la otra persona, y viceversa. Así que, ¿cómo puedes averiguar cuáles son tus necesidades y deseos en una relación? Y lo más importante: ¿Qué diferencia hay entre ambos?

 

La diferencia entre necesidades y deseos

 

«Hay que empezar por las necesidades básicas», explica Eva Rüger, psicóloga de OpenUp. «Todos los seres humanos compartimos las mismas: necesitamos comer, beber y tener un techo. La famosa pirámide de Maslow organiza los distintos niveles de necesidades humanas de manera jerárquica, pero todas ellas comparten dos características idénticas: la primera es que son universales, es decir, que no son específicas de una persona concreta. La segunda es que son necesarias para sobrevivir».

 

Lectura imprescindible: Guía para mejorar nuestras relaciones desde la psicología

 

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre necesidades y deseos? «Un deseo es algo a lo que aspiras como persona, es específico de ti. El contexto cultural y la personalidad influyen en lo que quieres en la vida, en contraste con tus necesidades, que son universales y por tanto comunes a todas las personas.

 

Que quieras algo no significa necesariamente que lo necesites para sobrevivir, por ejemplo, puedes querer un móvil nuevo, otro trabajo, u otro abrigo de invierno».

 

Entonces, ¿los deseos son menos importantes que las necesidades?

 

«En absoluto», dice Eva. «Es importante que sepas lo que quieres y cómo conseguirlo. Eso te motiva y te da energía, y por tanto te satisface. Aquí también es importante saber distinguir entre deseos y necesidades, de forma que primero puedas centrar tu atención y tu energía en lo que necesitas, y después en lo que deseas».

 

Conocer la diferencia entre deseo y necesidad también puede ayudarte a poner las cosas en perspectiva, por ejemplo, si no sabes exactamente lo que quieres. Eva explica: «No obtener lo que deseamos suele decepcionarnos. Conviene que des un paso atrás y te preguntes: ¿De verdad lo necesito? ¿Se me ocurre alguna alternativa?».

 

La diferencia entre deseos y necesidades en una relación

 

En una relación amorosa también existen diferencias entre los deseos y las necesidades. «Una necesidad es algo imprescindible para que la relación funcione a largo plazo, mientras que un deseo es algo que nos gustaría que nuestra pareja tuviera o que nos diera, y no tiene por qué cumplirse para que la relación funcione», explica Eva.

 

Aquí también es importante ser consciente de las diferencias. «Confundir las necesidades con los deseos puede añadir una presión innecesaria a la relación. Pongamos un ejemplo: «Quiero que me digas que me quieres». Tú quieres escuchar esas palabras (es tu deseo), aunque la necesidad que se esconde tras ello es sentir que te quieren y experimentar ese afecto o esa conexión. Esta necesidad no tiene por qué cubrirse mediante esas palabras en concreto, existen muchas otras formas de conseguirlo».

 

Todas las relaciones tienen ciertas necesidades básicas

 

Para vivir juntos y felices por mucho tiempo tenemos que asegurarnos de que, como mínimo, nuestras necesidades básicas estén cubiertas, pero ¿cuáles son estas? «El afecto es una de las necesidades emocionales básicas más importantes», dice Eva.

 

«Puedes mostrar afecto con palabras, mediante el contacto físico o con gestos.  La aceptación y la validación también son importantes, al igual que la seguridad, la confianza, la autonomía, la empatía y la comprensión».

 

Nuestra opinión es que todas estas necesidades básicas son importantes. No obstante, dependiendo de la situación, conviene centrarse más en ciertas necesidades. Eva explica: «En épocas turbulentas buscamos sobre todo seguridad y conexión en nuestra relación».

 

Expresar tus necesidades y tus deseos es esencial

 

Aunque nuestras necesidades sean universales, cómo queremos que se cubran puede variar de una persona a otra. Además, la situación o la fase en que esté la relación también influyen, ya que nuestras necesidades son dinámicas y cambian constantemente. Esto quiere decir que para entenderse es esencial comunicarse bien.

 

Eva explica: «Los libros y las películas románticas a veces nos dan la impresión de que no hace falta hacer nada, de que en una relación las personas se entienden de inmediato y comprenden las necesidades y los deseos de la otra persona. Pero esto rara vez ocurre. Nadie puede leer la mente de los demás. Es más, cada persona tiene una personalidad y unas experiencias diferentes, por lo que tenemos distintas perspectivas de las relaciones».

 

Consejo: Un libro que explica muy bien las distintas formas en que podemos mostrar y entender el amor y el afecto es Los 5 lenguajes del amor, de Gary Chapman.

 

Así que el mensaje es: no dejéis de comunicaros.  Además de mejorar la comprensión mutua, hablar de forma abierta y honesta con la pareja es una buena forma de conectar con la otra persona y conocerla mejor.

 

Cómo conseguir lo que necesitas en una relación

 

Si quieres hablar de tus necesidades y de tus deseos, primero tienes que saber lo que quieres. Después, todo depende del momento, del entorno y de la forma en que te comuniques. ¿Cómo puedes hacerlo bien?

 

1. Piensa en lo que quieres decir

 

Eva explica: «En primer lugar, es muy importante explorar bien tu interior y descubrir cuáles son tus deseos y necesidades. ¿Eres capaz de distinguir entre las cosas que de verdad necesitas en tu relación y las que quieres? ¿Qué necesidades están detrás de las cosas que quieres? ¿Qué hay más allá de ellas?».

 

Un ejemplo de la vida real: «A una de mis clientas le molestaba mucho que su pareja le hiciera esperar, aunque fuera solo algunos minutos. Al principio, a él le costaba entender por qué: ¿Qué importan unos pocos minutos?

 

Pero cuando ella se paró a reflexionar, se dio cuenta de que eso le hacía sentir que su tiempo no era tan valioso como el de él. Al explorar este sentimiento, entendió mejor su necesidad de ser valorada, y gracias a eso pudo hablarlo adecuadamente con su pareja».

 

Cuando te prepares para hablar, no pienses solo en lo que no te gusta o en lo que le falta a tu relación, sino también en las cosas que sí te agradan. Eva añade: «¿Cuándo sientes agradecimiento, amor o aprecio?

 

Valorar eso te ayudará a entender qué cosas te gustaría tener en mayor abundancia y qué cosas sí te funcionan a ti y a tu pareja. Cuando adoptas una perspectiva positiva, es más fácil abordar el tema».

 

2. Elige un buen momento para hablar

 

«El momento es importante, pero no siempre es fácil encontrarlo. Lo mejor es hablar cuando los dos tengáis el tiempo suficiente. Después de todo, estos temas son fundamentales para tu relación. Meter la conversación a la fuerza entre tus tareas diarias no es una buena idea. 

 

Conviene que le digas a tu pareja que quieres hablar y por qué con antelación. Por ejemplo, para acercaros más y fortalecer vuestra relación. Reserva tiempo de manera consciente para esta conversación. Asegúrate de hablar en un lugar donde ambos estéis cómodos y donde tengáis el suficiente espacio para escucharos de verdad».

 

3. Comunícate de manera abierta, curiosa y respetuosa

 

«Las necesidades y los deseos deben verbalizarse en una situación en la que ambas partes se sientan cómodas y seguras. Muestra curiosidad y comprensión, y ponte en el lugar del otro. ¿Cómo se sentirá tu pareja al escuchar tus necesidades y tus deseos? ¿Cuáles son los suyos? ¿Cómo podéis acercaros más? 

 

Hablas de tus deseos y necesidades porque quieres que tu relación tenga éxito y que ambos os sintáis a gusto. Así que intenta utilizar un estilo comunicativo en el que no te enfrentes ni acuses; habla de lo que necesitas en vez de destacar los fallos de la otra persona. 

 

Consejo: El libro Comunicación no violenta: un lenguaje de vida del psicólogo Marshall Rosenberg te enseña a decir lo que deseas y a escuchar lo que dice la otra persona. Se trata de un libro valioso y práctico.

 

Que tus deseos y necesidades no se estén cubriendo (o no aún), no quiere decir necesariamente que haya un problema en tu relación. Es posible que tu pareja no sepa lo que te pasa por la cabeza.

 

Empieza la conversación dando por hecho que no solo tú, sino también tu pareja, tenéis las mejores intenciones y que queréis lo mejor para vuestra relación. Es la mejor base para una conversación adecuada y respetuosa, y aumenta las posibilidades de que el resultado sea positivo». 

 

«Ya hemos hablado de que las necesidades pueden cubrirse de distintas formas y de que cada persona es diferente, así que tenlo en cuenta a la hora de hablar. Muestra curiosidad, escucha con atención y mantén la mente abierta. Es la única forma de que os acerquéis».

 

En una relación romántica siempre merece la pena dedicar tiempo para entenderse y conocerse mejor, aunque eso se puede decir de cualquier relación. ¿Necesitas ayuda para hacerlo o te gustaría reflexionar sobre este tema con un profesional? 

 

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