¿Demasiado trabajo? 9 consejos para reducir el agobio

2 Mar ‘23
3 min
Estrés y ansiedad
Lisanne van Marrewijk
Gecontroleerd door Psicólogo/a Clara Isabell Slawik
illustratie van persoon die overweldigd is door allerlei taken op werk
Empecemos por lo más importante: todo el mundo se siente agobiado alguna vez. Ya sea por una discusión con de alguien, una noche de insomnio, una lista desbordante de tareas pendientes o el hecho de que te cueste retomar el ritmo después de las vacaciones (o todo lo anterior). Estos sentimientos van y vienen. Es parte de la vida.

 

Pero la cuestión es: ¿qué puedes hacer cuando todo es un poco demasiado?

 

9 consejos para cuando te sientas agobiado

 

Las noticias, el perfeccionismo, los cambios en tu vida, los problemas para dormir: todas estas cosas afectan a cómo te sientes. Pero haya una razón obvia o no, a veces te sentirás agobiado. Y cuando eso ocurra, prueba a utilizar estas 9 estrategias:

 

1. Toma distancia de la situación

 

Cuando te sientes saturado, a menudo te pierdes tanto en tus pensamientos que no puedes ser objetivo sobre la situación. Dar un paso atrás te ayudará a volver a la carga con una perspectiva más suave y gentil. 

 

Date espacio para respirar, observando la situación desde la distancia. Por ejemplo, intenta ver la situación desde otra perspectiva o a través de la lente de una persona que esté completamente ajena a lo que ocurre.

 

2. Escríbelo

 

Escribir es una forma poderosa de darle forma a tus emociones y organizar tus pensamientos. Te ayuda a sobrellevar la situación cuando te sientes agobiado, aliviando el estrés, poniendo orden y dándote algo de perspectiva. 

 

No importa si haces garabatos, si escribes media novela o si escribes un montón de tonterías ilegibles. Lo único que importa es la acción: poner en palabras lo que te pasa.

 

Empieza escribiendo lo que te surja. Todo es bueno, aunque te parezca irracional o irrelevante.

 

3. Habla de ello

 

Hablar te ayuda a dividir tus pensamientos en trozos más pequeños, lo que hace que te sientas menos agobiado, dicen los expertos. Además, alivia las preocupaciones y la sensación de estrés, y te ayuda a sentirte comprendido y menos solo. 

 

Habla de ello con un amigo, un compañero en quien confíes, tu jefe o un psicólogo.

 

4. Controla tu lista de tareas pendientes

 

Cuando estamos saturados, nos cuesta ver lo que es importante y lo que no. O confundimos lo importante con lo urgente. Nuestro cerebro simplemente no sabe cómo tener las cosas bajo control.

 

Es útil anotar todas tus tareas y luego dividirlas en nuevas listas.

 

El primer paso es anotar tus tareas, priorizarlas (sí, incluso las pequeñas tareas ocupan espacio en tu cerebro) y dividirlas en listas. De este modo, introducirás cierta estructura y elaborarás un plan, que pronto te hará sentir menos agobiado.

 

La Matriz de Eisenhower es una buena herramienta que puedes utilizar para dividir tus tareas. O divídelas utilizando esta lista de Liz & Mollie:

 

  • Tareas que tengo que hacer
  • Tareas que quiero hacer
  • Tareas que otras personas quieren que haga

 

Considera también qué entra dentro de tu círculo de influencia y qué no. Esto puede parecer obvio, pero a menudo nos preocupamos por cosas que no podemos cambiar (como el comportamiento de un compañero).

 

Consejo: divide tus tareas en pequeños pasos que puedas ir tachando fácilmente cosas de tu lista. Tachar una tarea te dará un pequeño impulso que te ayudará a ir completando lo que te queda por hacer.

 

5. Tómate un descanso

 

Cuando nos sentimos agobiados o tenemos demasiadas cosas que hacer, lo primero que hacemos es saltarnos los descansos. Pero hacer descansos en esos momentos es más importante que nunca. 

 

Cuando estamos agobiados, nuestro cuerpo y nuestra mente trabajan horas extras. En esos momentos, necesitamos descansar para recargar las pilas, resetear y volver a tener una visión clara de la situación.

 

6. Muévete

 

El movimiento -ya sea dar un paseo, bailar por la habitación o correr una media maratón- te saca de la cabeza y te lleva al cuerpo. Te ayuda a liberar tus sentimientos, para que no te dejes arrastrar tanto por ellos.

 

7. Practica el mindfulness

 

El mindfulness es una forma práctica de gestionar mejor tus emociones. Te hace más resiliente, te ayuda a centrarte en el aquí y ahora y te enseña a distanciarte de tus pensamientos. 

 

No proporciona un alivio instantáneo, pero las personas que practican regularmente el mindfulness son más adaptables al cambio y gestionan mejor las emociones fluctuantes. Eso es exactamente lo que necesitas.

 

Consejo: Apúntate a nuestras sesiones de mindfulness en grupo

 

8. No te exijas tanto

 

Nadie es perfecto y eso te incluye a ti. Intenta rebajar las expectativas que te marcas. Al principio puede resultar desesperante, pero pronto te darás cuenta de que nadie se da cuenta. 

 

Aprende a conformarte con ser suficientemente bueno. Porque eso es exactamente lo que es: suficiente.

 

9. Di no más a menudo

 

No es una respuesta clara y poderosa. A pesar de ello, no decimos mucho que no, sobre todo en el trabajo. Queremos complacer a los demás y pensamos que para ello tenemos que decir que sí. Pero esto no podría estar más lejos de la realidad.

 

Aunque decir “no” te dé miedo y te resulte incómodo al principio, al decirlo descubrirás que el mundo no se acaba si decides no hacer algo o no estar en algún sitio.

 

Recuerda: sentirse agobiado forma parte de la vida

 

 

Puede que sea molesto, pero a veces te sentirás así. No olvides que es una parte normal de la vida y que todos tenemos que pasar por ello de vez en cuando.

 

Considéralo una señal de tu cuerpo de que es hora de ir más despacio; de que debes volver a evaluar lo que es importante para ti y lo que realmente importa. Esto, a su vez, te ayudará a combatir el agobio.

 

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